viernes, 16 de septiembre de 2011

Como el plomo en el agua

Prepara los cañones o remolcame,
porque mi barco esta varado,
sin opción de movimiento,
y el viento, a tu favor, como no,
llevame a la tierra prometida
o prometeme llevarme a mi entierro,
porque la incertidumbre, come,
y hace que me consuma como vela,
vela rota de mi barco, que no avanza,
porque mi ancla anclada está en ti.

Enredada en tus cabellos
junto a millones de ilusiones,
hundida en tus pupilas
junto a todas mis desilusiones.

Cargo un tesoro que nadie ha visto,
de lo más profundo de tí procede,
no me lo quites te suplico,
ni mi memoria sustraigas,
porque es lo único, lo único,
que me queda mi viaje a tí,
gélida y amada Atlántida.

A.O.M.

Ni arrancándome la lengua para callarme



No puedo, no puedo.
Ni arrancándome los ojos
para no verte podría.
No puedo...
Ni arrancándome los oídos
para no escucharte podría.

Encima vas y me vomitas
sentimientos desencuadrados
en lugar y tiempo,
que a fuego se me tatúan
y no salen ni con agua hirviendo,
agua demasiado fría
comparada con el roce con tu cuerpo.

No puedo, no puedo.
Ni arrancándome la nariz
para no olerte podría.
No puedo...
Ni arrancándome la piel
para no tocarte podría.

Encima vas y me evitas,
ni siquiera me dejas ver esos ojitos verdes
que me dan la vida,
que como clavos al rojo vivo se clavan,
clavos demasiados fríos
comparados con el roce con tu cuerpo.

A.O.M.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

RapunCel

Sola, alegre,
encerrada en tu torres de piedra,
tranquila y sosegada,
desafías a la vida con tu mirada de tigresa,
la misma mirada de hielo que abrasa
como llama perpetua que ni el agua apaga.

Te recuestas en tu cama,
tranquila y sosegada,
mientras el tiempo pasa a tu merced,
y aunque aromas del pasado te sobrevuelan,
controlas cada granito de arena con tu nobleza,
la misma nobleza que en tu almenara te mantiene presa.

Te asomas a la ventana,
intranquila y sosegada,
miras sin mirar abajo,
fría e impasible, te tiembla el pulso,
precipitas tu cascada castaña torre abajo
donde ansioso e impaciente espera tu rana,
la misma rana que queda tocada y hundida
porque tu melena dejas a metros de ella.

A.O.M.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Reloj de arena caducado


Fúndeme con tu indiferencia sobrehumana,
úneme a este banco de deshechos
en el que muero cuando acaba el día,
no poses tus preciosos ópalos en mi faz,
no pienses en situaciones pasadas,
ni recuerdes mi cara de alegría.

Y es que...

haría lo que fuese preciso, princesa,

por volver a hacer que el tiempo vuelva y nos pertenezca,
por volver a anochecer amarrado en tu espalda,
por volver a ver mis sueños en tu cara reflejados,
por volver a donde antes y gritar que nos amamos,

por volver, por volver...

Y es que...

haría lo que fuese preciso, princesa,

contar los lunares de la luna
y del diccionario las palabras,
tatuar la ciudad con tu nombre
y vestir el cielo con tu magia,
magia que me transforma,
que me da vida,
que me rellena todos mi huecos
y poco a poco me domina,
que me lleva a donde quiero,
me transmite confianza,
y que cuando me falta,
a los infiernos va, y me lanza,
y me contagia la apatía,
de un perro al sol en verano,
del perezoso, que no se mueve de su árbol,
y del niño que en la escuela,
siempre anda castigado
porque cuando debe, nunca hace su trabajo.

Y esque...

haría lo que fuese preciso, princesa...

bajarte del Olimpo para crearte el tuyo propio,
hablar con las estrellas para escribir tu nombre en ellas,
hacer que las flores se inclinen a tu paso,
que el Mago de Oz te conceda mil deseos,y entre ellos,
que el sol se rinda a tus encantos.


Princesa, deja se ser mi cometa Halley
y vuelve para quedarte, no te vayas,
porque sabes, sabes,
que haría lo que fuese preciso, mi princesa.

A.O.M.

jueves, 28 de julio de 2011

Perséfone

Nos la jugó la primavera,
nos miró a los ojos,
nos embelesó con su aroma
y nos escupió en la cara.

Las semillas germinaron
y el ácido y joven polen
coaguló nuestras venas
atascando nuestras vidas.

A medida que crecían,
las espinas me atravesaban,
el tiempo me amargaba
y caí en el desconcierto.

Me enraicé, no supe seguir,
me enamoré de su calor,
de su precioso verde
y de su lluvia de mayo.

Ahora lucho por sus olores,
necesito su delgada brisa
y volver a sentir el fuego
del contacto con sus manos frias.

A.O.M.

martes, 21 de junio de 2011

Follada mental

¡Tú! ¡Cerdo!
Juega conmigo.
Coge ese extremo de la cuerda
y tira. Tira fuerte.
Tira fuerte que no quiero ganar.
¡Tira más fuerte!
Que todavía oigo mis latidos.
¡Desgañítate!
Que en mi cabeza todavía se oyen gritos.
¡Quiero perder!
Aunque las ampollas de mis manos
digan lo contrario.
¡Hazle trampas al mundo!,
¡jódeme si es necesario!,
pero haz que mis rodillas horaden el suelo.
Que aunque me quede sin manos,
sé que todavía tengo dientes
que tiraran como jabatos.

A.O.M.

martes, 31 de mayo de 2011

Graznidos de vuelta al mundo



Cuervos, cuervos,
miles de millones de cuervos,
miles de millones de picos
se precipitan sobre un solo corazón.

Vuelan raso, acechan,
y graznando celebran
que la guadaña de Cupido
otra víctima deja  atrás.

Cuchillos de carnicero con alas
me escoltan allá donde voy
mientras no paran de chillarme
lo estúpido que llego a ser.

Mi cabeza, sus nidos;
mis ojos, su dominio;
mis entrañas, su alimento;
mis sentimientos, su existencia.

Cuervos, cuervos,
miles de millones de cuervos,
miles de millones de garras
que acarician con inquina mi piel.

A.O.M.

sábado, 28 de mayo de 2011

Olores de no hace tanto

Lágrimas numéricas recorren mis mejillas,
mientras que mis palmas manchadas de dibujos,
sangran palabras que a partir de egípcios recuerdos,
tejen tu silueta por encima de mi hebreo raciocinio.

Cada circuito muerde mis brazos y me apenumbra,
mientras que la falta de tus abrazos me congela
haciendo parecer el mayor de los desiertos el polo
y mi rey león el más manso de los felinos.

Cada segundo es una piedra
lanzada sobre mi techo,
que oradan mi iniesto ser,
olas contra las rocas,
y mis arenas de castillo,
secas, frías y endebles,
a merced van del aire,
con rumbo: mis zapatos
unos días atrás,
donde un añejo sofá
tentación irresistible,
era fuente de manzanas,
y ahora, pozo de torturas.

El oscuro rastro que me persigue,
publicamentes apenas visible,
con tus esmeraldas tiene que ver,
con  que brillen en todo momento
y ni dormidas pasen desapercibidas,
envidia de la propia envidia,
clorofila de las palmeras del oasis,
que calma al sediento moribundo,
como no hacen ni mil cervezas.

Tras probar el lechal,
el carnero sabe a verdura,
tras oler una rosa,
el jazmín huele a amapola,
tras oler tu compañía,
la multitud sabe a soledad,
tras probar tu piel,
el cielo huele a basura,
tras cederme la oportunidad,
las demás quedarán empobrecidas.

A.O.M.

miércoles, 20 de abril de 2011

Miauntras sale el sol, se acuestan los mochuelos



Ronronea, se acerca,
se deja acariciar
y vuelve a su tejado,
mientras que desde allí,
con una pícara sonrisa
juega con un ovillo de cartas
y vigila clavando sus ojos
en la memoria de aquellos
que se acercan a mirar.

Se pasea siempre altiva,
dejando verdes huellas,
mientras las raspas en las que se fija
en objetos de codicia se convierten,
durando así en la basura,
menos de lo que canta un gallo.

Grácil y ligera, se desliza
por el oscuro asfalto,
en busca de risas
que en su tarro va guardando,
para en tiempos de sequía,
de ellas poder provisionarse
y así, conseguir salir del paso.

Ronronea, se acerca,
se deja acariciar
y vuelve a su tejado,
mientras que desde allí,
con una pícara sonrisa
abre su boca y bosteza
porque ya raya el alba,
así pues, se da media vuelta
y vuelve a su cesto a descansar.
A.O.M.

Aguantando la respiración en un vaso de agua



Elige un camino, ¡no pienses!,
escucha esa voz,
fálica y famélica
que te empuja al instinto.
Déjate embriagar,
es inútil resistirse,
mientras te revolotea
sabes que te picará,
mientras te revolotea
se te corta el aliento,
mientras te revolotea
no hay reacción.

Es la más dulce,
la que peor te trata,
la que te ciega,
la risa tonta,
la pierna histérica,
la piedra,la piedra,
y una vez más la piedra,
bucle indefinido,
error cíclico,
heridas fortalecedoras,
moratones cardíacos.

Primer y ultimo pensamiento
de esperanzas doradas
y sueños húmedos aún despierto,
o justo antes
de que el miedo
al hombre del saco,
haga su trabajo,
o justo después
de que el sol
a través de la persiana
encienda mis retinas.
Sensación evolutiva
blanca inocencia,
roja pasión,
rosa carnal,
gris rutina,
verde envidia.

Energía que nunca se pierde
sino que fluye y se transforma,
cuchillo sin mango
que uno solo no puede asir,
cerdo untado de grasa
que se escapa entre las manos,
dudas, inseguridad, negación,
acercamientos involuntarios,
contactos supuestamente no deseados,
comentarios, notas mentales,
apuntes, batidos de cerebro,
autoconfirmación, cambios de planes,
risas, juego, necesidad,
cosquillas, afianzamiento,
embobamiento, tortura,
fuerza, valentía,
incertidumbre...

Agua,
Mar,
Océano,
Rendición.

A.O.M.

miércoles, 13 de abril de 2011

Primeros cacareos al salir el sol del huevo

Y las poco convincentes e innecesarias ganas
surgen de la picadura del verde mosquito,
renconcomes, fiebres, tristezas, sofocones.
Y mientras fermenta en mí, el germen de la duda,
la sucia y vacía sala me grita sin parar
que la falsa idea es ahora semiverdadera,
y que el calor del polo, para mí,
siempre se me hará creer ser demasiado
gracias a la bilis que me escupe mi cabeza
y que deshace poco a poco la muralla,
esa muralla que poco a poco hice
para poder ser la más bonita fortaleza,
con los mejores placeres y jardines,
de la primera zorra que se rebajase
a gobernar este reino pequeño y desahuciado.

A.O.M.

sábado, 19 de febrero de 2011

Atravesando machete en mano



Dando tumbos sin destino,
en la jungla de hormigón,
buscando qué buscaba,
entre arbustos de números
un animal vine a encontrar,
hijo de las norteñas montañas,
tigre de fría y blanca nieve,
suave, bravo, tímido,
de mirada de piel de uva,
intensa y desafiante y triste,
y colmillos de pícaro ratón,
encerrado en sí mismo, fiero,
de pequeñas doradas zarpas,
que al mínimo envite atacó,
dos invisibles arañazos
y desapareciose, sin más,
desde entonces investigo,
tras cada metálica palmera,
para verlo y recuperar,
los pedazos de tinta
que me logró arrancar.

A.O.M.

domingo, 23 de enero de 2011

Escalera hacia el vacío



Ella, siempre volvía ella,
inevitable, una y otra vez,
insuperable y exasperante abstinencia.
Mis pardos caleidoscopios
formaban un ellacéntrico mundo
y sólo buscaba desafíos,
ya sabidos, desde el principio,
en mi contra amañados.

Pretendía pretender,
y por ello alumbraba la noche,
creaba ejércitos de palabras
que abrían a discreción fuego,
hacia su pétreo y gélido corazón.

Buscaba ponerme a su altura,
poder merecerla,  no más,
mas la luna no era suficiente...
para la estatua de la libertad.

A.O.M.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

La procesión va por dentro

Puedo olvidar
puñales por la espalda,
perdigonazos a quemarropa,
o picotazos de buitres
como si carroña fuera.

Puedo sanar
infamias y traiciones,
vejaciones y calumnias,
o continuas represalias
por humanamente errar.

Pero no puedo arrancar
esa astilla de mi alma,
de ese ídolo de roble
que con sus sinuosas curvas
me invitó un día a tocar,
que quedó en mí anclado
como ballena varada
en mi solitaria playa
no puede desencallar.

Que ningunea mis razones
menospreciando todo aquello
que no se pueda comparar,
con esos otoñales ópalos
por los que taladro mi mente
para volverlos a encontrar,
con esas perfectas tangencias,
que mezclaron mis ideas
y en ella me hicieron pensar,
o con esa cascada nocturna
en la que la fiera pantera
se viene a reflejar.

Astilla de ese manzano,
donde preside lo prohibido,
solo al alcance de la sierpe,
nectar más dulce del Edén.

Adorado ídolo de roble,
vagamente tangible,
dejame de ti escapar,
libérame de la imagen
que domina mi cabeza,
y apresado me hace estar.

A.O.M.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Con 40 ( fantasías) en la cama

Señora, no soy digno
de que entres en mi casa,
pero una palabra tuya,
bastará para  sanarme...

y dejar mis pertenencias
por simplemente acariciarte.
 Por sentirte entre mis brazos,
estrecharte contra mi cuerpo
y deslizar lentamente
sobre tus labios mi dedo.
Por ensortijar tu pelo
y sentir como me pierdo
al deslizar mi boca
por cada rincón de tu cuello.
Por contar y recrearme,
trazando constelaciones
con los lunares de tu piel.
Por desubrir los secretos
que encierra tu figura,
y jugar al escondite
con miradas furtivas.
Por un combate de húmedas,
a pecho descubierto,
donde no hay vencedores,
muertos, ni vencidos.
Por dibujar tu silueta desnuda
en el amplio firmamento,
embelleciendo así la noche,
mejorando el universo.
Por colorear tus mejillas
al susurrar en tu oído
que te prometo mi alma
si nos fundimos en un beso.

A.O.M.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Fumando canutos de realidad

Allí,
donde los muñecos de nieve
juegan con fuego,
allí, me puedes encontrar.

Allí,
donde las urracas de colores
huyen de la carroña,
allí, me puedes encontrar.

Allí,
donde nunca anochece
ni tampoco nace el sol,
allí, me puedes encontrar.

Allí,
donde se acumulan las excusas
y se cuenta hasta infinito,
allí ,seguro, que me encontrarás.

A.O.M.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Marea Fotosensible

Me preguntas que siento
mientras en tus ojos leo,
juego mareando mis dedos
y las escarpias me toman.

Suspiro internamente,
te miro, no contesto,
me marcho con evasivas,
mientras murmuro un te quiero.

A.O.M.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Último/ primer intento de valentía/ cobardía




Palabras claras,
oídos sordos,

arcoiris emanan de su boca,
cuando en días radiantes
llueve por dentro,
mientras espera que muera el día
y gobierne la luna el cielo,
para mirarse en su brillo
y sentir sus brazos en su cuerpo.

Confusión, recuerdos malditos,
arriba en  el horizonte
monstruoso toro metálico
de brillantes y grandes ojos
como cargados por el diablo,
dudas, desastre emocional,
tonto intento de tantearse...

Y los murciélagos abofetean
su cuerpo, que yace en la cuneta,
inerte, pasivo, inanimado,
y brotando por su piel
gusanos de su alma putrefacta
carcomida, negra por el humo
del tabaco de su odio
y la maría de su indiferencia...

cosas necias,
chocolate espeso.

A.O.M.

Dorada ingenuidad y ojos de cielo



Aún guardo la horquilla
que en mi casa olvidaste
junto a todos los recuerdos
de la felicidad que me brindaste.

Sofocos innecesarios
por cielos borrascosos,
confusas situaciones
por la soledad inducidas,
apoyos incondicionales
aunque rayase el alba,
amistosas constricciones
que detenían el tiempo.
Angustias, malos tragos,
cuando nos ganaba el hielo,
hielo que, sin duda, perecía
ante el fragor de sentirme único.
Cada paso que dí contigo
fue una huella en mi río,
como huellas en la nieve
por las cuales pelearía
con el mismísimo invierno
para que no se desdibujasen.
Y ahora quiero,
que nuestras manos sean una,
y sigamos caminando,
y si tropezamos y caemos,
estar ahí para ayudarnos
y hacer que nuestras penas,
estando juntos, se ahoguen
en unas noches frías
y palabras grabadas
en nuestro interior.

Aún guardo la horquilla
que en mi casa olvidaste
junto a todos los recuerdos
de la felicidad que me brindaste.

A.O.M.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Tornillo-tuerca

Mar, hierbabuena, chocolate y limón,
hipnóticos discos incrustados
revoloteando al azar sin protección,
síntomas de embobamiento transitorio,
acupuntura en el corazón,
llave encontrada, cerradura, casualidad,
autopista de única dirección,
sentimientos en vasos de chupito
rayados por una azul canción,
oro de intensidad variable,
ferrocarril hacia una nueva ilusión,
inestable vacío interno
dependiente de la posición,
minutos como automóviles
en continua y rápida transición,
que aumentan el peso de las losas
que tapan las cegueras de mi razón.

A.O.M.